¿Quién pagará por los recortes de impuestos de Trump?

 

El arte de los impuestos consiste en desplumar al ganso de forma tal que se obtenga la mayor cantidad de plumas con el menor ruido – Jean Baptiste Colbert, Ministro de Finanzas de Francia (1665-1683)

Estamos a favor de bajar impuestos, siempre. Pero lo de Trump es más de lo mismo.

Ayer comenzó otra batalla perdida.

Esta vez, poco después de la derrota en la revocación del Obama Care y la primaria de Alabama, los republicanos del Senado y Donald J. Trump se prepararon para la marcha sobre el código de impuestos.

Esto reportaba Los Angeles Times:

Según el plan, que los funcionarios republicanos señalaron el miércoles, muchas empresas verían una enorme reducción en sus pagos de impuestos y muchos estadounidenses de clase media también sentirían un alivio tributario. El plan reduciría el número de tramos de impuestos individuales a tres desde siete y subiría a casi el doble la deducción estándar.

‘Esta es una oportunidad de una vez en una generación’ para ofrecer ‘alivio fiscal para el pueblo estadounidense’, dijo el presidente Trump, mientras preparaba el plan durante un discurso en Indianápolis el miércoles.

‘He estado esperando esto por mucho tiempo.’ […]

‘Mi plan es para los trabajadores y mi plan es para los trabajos’, dijo antes de dejar Washington para Indiana. ‘Creo que hay muy poco beneficio para la gente de riqueza’

Temporada Deslizante

En Pitou, Francia, donde me encuentro ahora, estamos disfrutando de un delicioso otoño.

Ayer el sol brillaba todo el día. Tomamos nuestro almuerzo fuera, con papines y ensalada fresca del jardín… seguido por manzana, fruta del huerto y salchichas.

Es una vergüenza empañar estos días soleados con las últimas noticias. Pero estamos en la temporada de deslizamiento… disfrutando de los últimos días calurosos, como los últimos sorbos de un buen vino.

Por mucho que nos guste quedarnos donde estamos, el mundo sigue girando. Los días se hacen más cortos; el rocío de la mañana hace que la hierba resbale… y así nos vamos deslizando hacia el invierno.

Lo que también se desliza es la esperanza de una verdadera recuperación… un renacimiento económico… o incluso una reparación cultural de neumáticos en América.

Como todos los sueños, siempre se trató del futuro. Mañana seríamos más ricos. Mañana seríamos más delgados. Mañana seríamos un país mejor en un mundo que ayudamos a hacer mejor.

¿Cómo?

Nuestros inventores vendrían con algo – como Facebook o el Viagra. Nuestros hombres de negocios innovarían – como hicieron con Toys R Us… Hewlett-Packard… y Sears. Y nuestros políticos harían a “América Grande de Nuevo”.

Seguramente podríamos aprobar una ley para resolver nuestros problemas. Genial, creamos el paraíso en Estados Unidos.

¿Y qué tal un recorte de impuestos?

Sí, ¡un recorte de impuestos! Nunca hemos conocido un recorte de impuestos que no nos haya gustado.

Hay una trampa

Los recortes de impuestos permiten a la gente aferrarse a más del dinero que han ganado.

Luego lo gastan… lo invierten… sus jardines florecen… y sus edificios se elevan. Bajar impuestos siempre debe ser una buena cosa. Más acuerdos donde todos ganan. Menos donde unos ganan a costa de otros.

Pero cuidado… Hay una trampa.

A menos que los federales corten el gasto junto con los impuestos, el dinero tiene que venir de alguna parte. En última instancia, todo el dinero que se crea lo hace en el sector privado. Y todos los impuestos mueven ese dinero desde la gente que lo gana a la gente que no lo hizo.

Desde una perspectiva macro, entonces, cómo, cuándo y quién hace el pago es sólo una cuestión de detalle.

Un querido lector rápidamente nos aclara el panorama:

Bajo el corolario de la Doctrina Bonner, el Estado Profundo -como un multimillonario en un burdel- obtiene lo que quiere… y cuándo, dónde y cómo quiere. Por lo tanto, la BD dicta impuestos más bajos para aquellos con conexiones más altas. Otro resultado previsto es un déficit aún mayor, ya que es el camino de menor resistencia.

Dado que los funcionarios no lograron controlar el gasto médico o los costos del imperio, cualquier recorte de impuestos ahora es sólo otra cortina de humo; no importa cómo surjan los detalles, los votantes darán más de su riqueza a sus maestros de la élite.

Y la nación se deslizará un poco más cerca de la bancarrota…

El arte de desplumar

El multimillonario del burdel puede o no conseguir lo que quiere. Pero él está gastando su propio dinero.

No es así para los insiders del Estado Profundo. Ellos gastan el dinero de otras personas. Y lo consiguen -como decía Jean-Baptiste Colbert- al quitar la mayor cantidad de plumas con la menor cantidad de quejidos.

Las primeras estimaciones sugieren que la propuesta fiscal dará lugar a unos USD 2,5 billones en ingresos perdidos.

Pero eso depende de cerrar las lagunas y abrir otras. Pero ahí es cuando los cabilderos del Estado Profundo – que controlan los detalles – gritarán y sacarán sus lápices.

Se asegurarán de que sus agujeros favoritos no se vean afectados.

Así, el costo fiscal real estará más cerca de USD 4 o USD 5 billones.

En otras palabras, incluso si se aprueba – lo que es poco probable – no será ninguna reforma en absoluto.

Sólo más de lo mismo.

Tarde o temprano, sin embargo, viene la temporada de otoño y todo cambia – el multimillonario, el mercado alcista, el imperio, y el burdel.

Los mañanas se agotaron. Y el sueño se desliza hacia una pesadilla.

Bill Bonner – Septiembre de 2017

CONTRAECONOMÍA

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