Una introducción a las criptomonedas

En este momento hay más o menos 900 criptomonedas tradeando en los mercados. La gran mayoría de ellas cotizan por solo centavos o fracciones de centavo, tal y como era el caso del bitcoin en 2010, con lo que aún estás a tiempo de subirte al próximo cripto-cohete.

Hoy quiero repasar algunos de los fundamentos de las criptomonedas, a fin de aclarar algunas dudas o malentendidos sobre estas peculiares divisas digitales.

Hago esto porque estoy completamente convencido de que este es un mercado en el que podemos hacernos con fortunas muy rápidamente: una pequeña inversión dirigida a una de esta criptomonedas podría poner a tu capital en un lugar donde nunca antes lo viste antes.

Por ejemplo, en las últimas semanas algunas de las criptomonedas menos conocidas se dispararon entre 12.000% y 56.000%. Yo he sido testigo: en mis servicios he recibido muchos correos de mis lectores en los que me cuentan cómo han hecho mucho dinero y en muy poco tiempo, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

De hecho, considero que las criptomonedas son una de las últimas formas legales con las que los inversores minoristas pueden hacerse de veraderas fortunas con solo unos cuantos dólares.

Pero vamos a la pregunta: ¿qué son las criptomonedas exactamente?

En esencia, una criptomoneda es una divisa digital que opera fuera de la jurisdicción de cualquier gobierno. Eso quiere decir que estas divisas no pueden ser manipuladas por ningún banco central, a diferencia de la propia Reserva Federal u otros bancos centrales a lo largo y ancho del mundo.

De varias formas son el equivalente moderno y digital del oro y la plata, que solían ser formas puras de capital antes de que los gobiernos y los banqueros comenzaran a manipularlas para su propio beneficio.

Así que, de alguna forma, pienso que las criptomonedas son las últimas divisas “puras” del planeta. Pero su impacto en nuestro mundo va mucho más allá…

En el pasado, todas las transacciones se realizaban a través de un intermediario –como por ejemplo, un banco- que supervisaba toda la operación. Al verificar que todo andaba en orden en la transacción, los bancos agregaban a sus operaciones cierto aire de confianza entre la gente. Pero las criptomonedas están creando una verdadera revolución en el sistema: porque ya no hay intermediario . En su lugar, las transacciones digitales se hacen directamente de persona a persona.

Eso nos lleva a lo que se conoce como “blockchain” (o “cadena de bloques” en español), algo que, se entiende, confunde mucho a algunos.

Simplemente, el blockchain es una base de datos decentralizada que lleva un registro de todas las transacciones que ocurren dentro del sistema. Dentro de este blockchain, los registros de las transacciones y los detalles de pago están esparcidos en una base de datos gigantesca, que es pública para los “mineros” de bitcoins en la red. El blockchain, en pocas palabras, es la estructura básica de todas las transacciones con criptomonedas.

Como el libro de cuentas del banco, pero esparcido por el mundo entero. Un libro sin libro, sino que un libro que es sólo la historia, divididasy replegada en cientos de libros que se mueven y la modifican.

En este escenario, los “mineros” son personas con computadores súper-poderosas, diseñadas para competir con otras computadoras por confirmar y autentificar cada una de las transacciones en la red de criptomonedas. Al momento en que una operación se completa, las transacciones verificadas se agregan a la base de datos del blockchain, lo que hace que el proceso sea transparente y verificable.

Pero que quede claro: no están haciendo esto por caridad. Si el programa de computadora de un minero verifica una transacción antes que otro, éste recibe una recompensa en esa misma criptodivisa, como por ejemplo, en bitcoins.

Los programas de los mineros confirman transacciones se reinician cada 10 minutos, cada uno de los cuales se denomina un “block”. Luego, cada bloque posterior también es verificado por el software de minería, para luego ser conectado con en último bloque, creando así una cadena – o “chain”, en inglés.

De ahí lo de “blockchain”.

No existe un lugar específico en el que ocurran todas estas transacciones, sino que el sistema está totalmente decentralizado. Nadie, persona o institución, tiene el control de este mecanismo. Todo el valor proviene de la red de personas que lo utilizan. En última instancia, este sistema sin centro –y con tanta potencia informática detrás– es virtualmente imposible de hackear.

Imagina que es como un millón de cerraduras que tienen que ser forzadas todas al mismo tiempo. Este sistema es ultra-seguro.

Entiendo que si no estás familiarizado con el proceso todo esto pueda parecer sumamente complicado, pero en realidad es muy simple. También es importante saber que la tecnología blockchain tiene muchísimo potencial más allá del bitcoin. La capacidad de mantener un sistema decentralizado y con información verificada –y que está blindado a prueba de hackers- tiene implicaciones mucho mayores.

Por ejemplo, puede ser utilizada para rastrear y seguir de cerca votaciones electrónicas, historiales de salud o cualquier cosa que hoy en día necesita de un “intermediario”.

Y todo esto ocurre lejos de las manos de los gobiernos o los bancos, lo que te da más libertad personal. Por suerte para los inversores, este nuevo paradigma se está volviendo cada vez más popular, lo que nos permite invertir en las criptomonedas a medida que ésas van interactuando con el mercado.

Los mercados de las criptodivisas han despegado desde que tomó lugar un importante evento: Rusia y Japón anunciaron que están planeando aprobar legislaciones nuevas que reconocen a las divisas digitales como formas oficiales de dinero.

Incluso algunos países, como es el caso de Estonia, tienen planes de lanzar sus propias divisas digitales. Y países más “conservadores”, como Canadá, el Reino Unido e incluso Estados Unidos, están comenzando a aceptar esta mega-tendencia.

La cantidad de negocios que aceptan bitcoins y otras divisas digitales está creciendo rápidamente, y, con el paso de los años, solo habrán más y más.

Así que aunque la primera criptomoneda lleva años de haber salido, está mega-tendencia apenas está empezando.

Hace siete años, 10 bitcoins valían 3 centavos. Hoy un solo bitcoin hoy en día vale más de US$ 4.200. Sin embargo, hay un detalle…

En este momento hay más o menos 900 criptomonedas tradeando en los “mercados abiertos”. La gran mayoría de ellas cotizan por solo centavos o fracciones de centavo, tal y como era el caso del bitcoin en 2010. Eso quiere decir que existe la oportunidad de subirte al próximo cohete de las criptomonedas antes de que salga disparado directo hacia la estratosfera.

Por eso es que las oportunidades con las criptodivisas resultan tan atractivas. Y ahora es cuando debemos tomar nuestra posición.

Si actúas ya, considero que podrías convertir una pequeña inversión en una total y rotunda fortuna. Pero no me creas solo a mi…

Según Buzzfeed, varios usuarios de criptomonedas afirman que, con las subidas recientes en estas divisas digitales, se han vuelto oficialmente millonarios.

El problema es que no deberías simplemente ir y comprar cada criptomoneda que encuentres por ahí. Como lo comprobó el crecimiento rápido del bitcoin, la clave está en escoger la divisa digital correcta, y más aún considerando que hay casi 1.000 alternativas entre las cuales elegir.

Personalmente llevo meses trabajando en esto. Y he localizado cinco criptomonedas en las que creo deberías invertir inmediatamente.

El día de hoy representa una oportunidad única en el mercado de las criptomonedas, una que no creo que se repita por mucho tiempo. Si es que alguna vez lo hace.

No hay dudas de que el mercado más encendido en este momento es el de las criptomonedas, y realmente no sé si habrá otra oportunidad como esta en el futuro.

Te recomiendo encarecidamente que aproveches esta oportunidad antes de que las masas se percaten de sus existencia.

Louis Basenese – Baltimore, MD

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