Tips para armar tu primera cartera de bonos

Las noticias sobre inversiones se apilan unas sobre otras. Analistas, economistas, especialistas en finanzas y otros se debaten sobre acciones, bonos, Lebacs, dólar y otros activos. Pero la pregunta de fondo es: si soy nuevo en el mercado de las inversiones, ¿por dónde empiezo para armar mi primera cartera?

¿Por qué empezar a invertir en bonos?

El imaginario popular suele asociar las inversiones en bolsa con las acciones. Sin embargo, estos activos representan menos del 5% de lo que se opera diariamente en la plaza. Los instrumentos que, en cambio, concentran los mayores montos negociados son los títulos públicos (el 78% del total, para ser exactos).

Esto ya constituye un primer foco de interés para los inversores minoristas porque la liquidez manda en un mercado tan reducido como el argentino.

Un segundo aspecto en favor de los bonos es que, por lo general, son menos riesgosos que las acciones. La clave de los títulos es que pertenecen a la familia de renta fija. A diferencia de las acciones (renta variable), con los títulos se conoce anticipadamente las fechas de cobro y el monto de cada flujo.

Así, los tenedores de bonos tienen más certezas sobre la rentabilidad esperada que con las acciones. Pero esto no significa que los títulos siempre cumplan con lo prometido porque existen ciertos riesgos —entre ellos, el de default—.

Entonces, por su liquidez y menor riesgo relativo, los bonos cumplen con los requisitos para ser la puerta de entrada a la bolsa.

Antes de avanzar con el diseño de una cartera inicial de bonos, conviene dejar en claro algunos conceptos importantes que todo inversor de títulos debe conocer.

Definiciones que tenés que conocer para invertir en renta fija

  • Bono

Técnicamente, un bono es un contrato de deuda por el cual el emisor (gobierno nacional, provincia, municipio o empresa) debe pagar al inversor la cantidad de dinero solicitada —principal— más un monto de intereses —cupón—. Las características de cada bono se especifican en un prospecto de emisión.

  • Maturity

Es el número de años que sobre los cuales el emisor prometió cumplir con las condiciones pactadas. También se refiere a la fecha en que la deuda dejará existir. La maturity es importante porque cuanto más diferido es el vencimiento del bono, mayor será la volatilidad del precio.

  • Principal

Es el monto que el emisor del bono pagará al vencimiento o en los momentos estipulados en el prospecto. El principal es igual al valor par, que es la base sobre la que se calculan los intereses que paga el bono.

  • Amortización

Es el pago del capital del bono. Si se realiza en diferentes momentos de la vida del instrumento, ese bono es amortizable. En cambio, si el repago ocurre al vencimiento, el título se llama bullet.

  • Tasa de cupón

Es la tasa de interés que el emisor debe pagar cada año. El monto de dinero correspondiente al cupón se calcula multiplicando la tasa de cupón por el valor del principal. Este concepto también es clave en la volatilidad. A menor tasa de cupón, mayor volatilidad en el precio del bono (efecto contrario al de la maturity).

  • Precio

Es el valor al que se negocia en el mercado. Se calcula como la suma de todos los flujos que el bono pagará en su vida, actualizados por una tasa de rendimiento requerida (rentabilidad deseada). Técnicamente, el precio es igual al valor presente de los cash flows esperados. Así, a mayor tasa de interés y a mayor maturity, menor es el precio del título.

  • Yield-to-maturity o TIR

Es la tasa de interés que iguala el valor presente de los cash flows esperados con el precio de mercado o inversión inicial. Hay tres supuestos detrás del cálculo de la TIR: 1) el bono se mantiene hasta el vencimiento, 2) todos los flujos se reinvierten a la misma tasa y 3) la tasa es la TIR.

  • Duration

Es una medida que ofrece dos datos: 1) el plazo promedio ponderado (en años) de los pagos del bono y 2) una aproximación de la sensibilidad del precio ante cambios en la tasa.

¿Cuáles son las fuentes de rentabilidad de los bonos?

La rentabilidad de los títulos tiene 3 orígenes:

Cobro de cupones periódicos    Si un bono paga 5% anual y el valor par es $ 100, el monto cobrado anualmente en concepto de cupones será 5% x $ 100 = $ 5.

Ganancia (o pérdida) de capital al vencimiento o cuando se vende el instrumento. Este componente depende inversamente de la tasa de interés (a mayor tasa, menor precio). Si se tiene el bono años en la cartera y la tasa de mercado sube (aumento de la percepción de riesgo), entonces el precio cae.

“Intereses sobre intereses” o los resultados producidos por reinvertir la renta percibida            Reinvertir cupones y amortizaciones en el mismo bono potencia los resultados gracias a la acción del interés compuesto. En bonos largos, los “intereses sobre intereses” pueden llegar a explicar más de la mitad de la rentabilidad total.

Como todos los instrumentos financieros, los de renta fija no están exentos de riesgos.

 

Los riesgos cambian en función de la respuesta a la siguiente pregunta:

– ¿Vas a tener el bono hasta el vencimiento?

– No, lo vendo antes.

– Entonces, a tener en cuenta:

Riesgo de tasa de interés o de mercado (posibilidad de lograr ganancias o pérdidas de capital).

Riesgo de reinversión (chance de no encontrar la misma tasa para reinvertir los cupones).

Riesgo de liquidez (si el volumen es bajo, las puntas compradora y vendedora son mayores y aumentan las posibilidades de que el bono sea vendido a un precio menor).

Riesgo de crédito o de default (probabilidad de que el emisor no honre sus compromisos).

Si los mantenés hasta el final, tenés que considerar:

Riesgo de reinversión (chance de no encontrar la misma tasa para reinvertir los cupones).

Riesgo de crédito o de default (probabilidad de que el emisor no honre sus compromisos).

Como se ve, mantener los bonos al vencimiento reduce uno de los riesgos más importantes: el de tasa de interés o mercado. Éste se refiere a cómo los cambios en el rendimiento requerido impactan en el precio la hora de vender los bonos.

 

Otros riesgos comunes a ambas estrategias:

Riesgo de inflación (es la variación en el poder de compra de los flujos que paga el bono)

Riesgo de tipo de cambio (los títulos en pesos no contemplan el efecto de la devaluación)

Riesgo político o legal (cambio de reglas del juego)

Con toda la información precedente, podemos armar un portafolio de bonos para aprovechar las ventajas de estos instrumentos.

Claro que cada configuración de activos dependerá del perfil de riesgo y horizonte temporal que tengas como inversor.

En Argentina, las variantes de renta fija en pesos comprenden:              Por su parte, los principales bonos dolarizados son:

– Letras del Banco Central (Lebac) (maturity inferior a 1 año)

– Letras del Tesoro (Letes) (tienen maturity menor a 1 año y pagan amortización en dólares)

– Bonos que ajustan por tasa variable (como BADLAR)  – Títulos hard dollar (devuelven cupones y amortizaciones en dólar billete)

– Títulos indexados por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER)

– Instrumentos dollar-linked (pagan en pesos de acuerdo a la evolución del tipo de cambio)

 

Finalmente, tres propuestas para que armes tu primer portafolio de títulos de acuerdo a tu perfil de riesgo y horizonte temporal

 

Propuesta 1:

Perfil conservador – Horizonte de corto y mediano plazo

50%   Lebac hasta 98 días

20%   Bonos CER de duration corta

15%   Bonos dollar-linked nacionales

15 %  Letes en dólares

Propuesta 2:

Perfil moderado – Horizonte de mediano plazo

15%  Lebac a 252 días

15%  Bonos CER de duration media

25%  Bonos dollar-linked nacionales

45%  Títulos hard dollar de duration media

Propuesta 3:

Perfil arriesgado – Horizonte de largo plazo

20%  Bonos CER de duration larga

20%  Bonos dollar-linked provinciales

60%  Títulos hard dollar de duration larga

Nery Persichini

Economista de Inversor Global

www.igdigital.com

www.apertura.com

 

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