Todos los países están utilizando su moneda para la batalla, ¿Puede ganar alguno?

02.03.13

 

La alerta se apoderó de mi iPhone cuando iba al supermercado la semana pasada. Bloomberg, informo que el Banco Central de Singapur iba a relajar la política monetaria debido a la baja inflación.

A diferencia de muchos bancos centrales, la Autoridad Monetaria de Singapur utiliza su moneda como herramienta para apretar o relajar la política económica. Así que el impacto del anuncio inesperado – el primer ajuste no programado desde el 9 de Noviembre- llevo al dólar de Singapur a caer a su nivel más bajo desde 2010.

Pero Singapur no es el único. Los países de todo el mundo están utilizando sus monedas para lo que podemos denominar una “Guerra Global Monetaria”. Nueve países aliviaron la política en enero, desde la India a Dinamarca y Canadá. Nueva Zelanda también se refirió verbalmente a una intervención. El objetivo declarado parece ser muy claro. Debilitar sus monedas y obtener una ventaja económica.

Pero esto no solamente involucra a bancos centrales pequeños.
Dos de los mayores bancos del planeta han estado en esta lucha desde hace varios meses. El Banco de Japón y el Banco Central Europeo, ni siquiera tratan de ocultarlo – que quieren abaratar el yen y el euro para impulsar las exportaciones y aumentar la inflación. Aparece como una historia de semejante a lo ocurrido con la Reserva Federal de Estados Unidos.

Pero aquí está el problema real. Cuando todo el mundo está tratando de debilitar sus monedas frente a todos los demás, ¿alguien puede beneficiarse?. El comercio con las monedas en lados opuestos, por un lado bajan y por otro suben, como el dólar estadounidense. Ambas partes no pueden bajar o subir al mismo tiempo.

De modo que, en última instancia, se trata de una batalla que muchos bancos centrales no pueden ganar. Algunos de ellos tienen que perder. La pregunta es, ¿quién?

Mi opinión desde la primavera de 2014 fue que el dólar estadounidense sería un ganador clave, mientras que el euro y el yen serían los principales perdedores. Y, por supuesto, el dólar se disparó mientras que las monedas se desplomaron. Las libras británicas básicas y las monedas relacionadas, como la canadiense, la neozelandesa y dólares australianos, también se hundieron frente al dólar.

Pero mi preocupación es que hemos llegado demasiado lejos, demasiado rápido – y que la Fed entrara en la lucha rápidamente. Efectivamente, las últimas declaraciones de la Fed advirtió sobre la preocupación por caída de la inflación aquí en los EE.UU.. No sería sorprendente si en poco tiempo empezamos a ver un poco de “intervención verbal” sobre dólar a la baja de los responsables políticos.

Sigo pensando que es difícil que el dólar se mantenga en estos niveles, durante mucho más tiempo, y sigo pensando que hay relación de inversiones contra-dólares, que pueden servir, aunque más no sea, para un rebote decente.

En los últimos quince días, vimos claramente “días de lucha” en muchas clases de activos como resultado de esta batalla épica entre la Fed y los bancos centrales extranjeros. Y en mi opinión, no serán las últimas. Las decisiones de la Fed, durante este inicio del 2015, podrían dar lugar a una mayor confusión en esta guerra del dinero, de no mediar signos de enfriamiento. En estas condiciones, es inteligente considerar la adopción de algunas medidas de protección con su capital.

Mike Larson

Money and Markets: A Division of Weiss Research, Inc

 

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